Diferentes tipos de deudores


Publicado en: Gestión de Morosidad

El centro de contacto que permite la morosidad debe tener en claro que existen diferentes tipos de impagados y por lo tanto no pueden tratarse a todos de la misma forma. Cada deudor requiere de un análisis adecuado por parte del personal encargado de la reclamación y el cobro de los pagos. Se debe investigar la situación actual de cada moroso para tratarlo de manera diferenciada y llevar adelante la estrategia que mejor corresponda para el cumplimiento de las condiciones establecidas en el momento de la venta. A pesar de la amplia diversidad de impagados, los modelos de comportamiento permiten la creación de una serie de categorías según el tipo de características que acumula cada uno.

Para tener en claro con qué clase de morosos se está tratando en el Call Center, se debe disponer de una herramienta que permita resolver de manera inteligente la toma de decisiones según cada uno de los deudores y su situación actual. Luxor Contact Suite es un programa para la gestión de morosos que brinda soluciones sencillas y prácticas en momentos complejos donde el seguimiento de cada uno de dichos morosos y la información acerca de ellos, terminan siendo las piezas claves para encarar el problema.

Diferentes tipos de deudores
Luxor Contact Suite mejora el rendimiento en el centro de contacto y facilita la gestión de deudores.

 

Para clasificar a un moroso y colocarlo dentro de una las posibles categorías, es necesario en el análisis previo, plantear 5 preguntas fundamentales:

  • ¿Quiere pagar el deudor?
  • ¿Está en condiciones de pagar?
  • ¿Sabe el moroso que debe pagar?
  • ¿Es considerado de buena fe el moroso en cuestión?
  • ¿Tiene una razón objetiva válida para no realizar el pago y mantener la morosidad?

Tras responder aquellas incógnitas, los impagados pueden dividirse en cinco clases diferentes.

  1. Morosos intencionales que están en condiciones de pagar, pero no quieren cumplir su responsabilidad de hacerlo.

Son los impagados más difíciles de tratar. Tienen la capacidad y la liquidez para cancelar sus deudas, pero no quieren hacerlo y buscan todas las excusas posibles para evadir su responsabilidad. Su único objetivo es complicar a la compañía y a su vez ganar dinero. Pueden subdividirse en dos grupos.

    • Los deudores que terminan pagando sus deudas, más allá de no cumplir con las fechas de vencimiento establecidas. Se los considera en la categoría de intencionales porque solo quieren retener el pago un tiempo más para intentar obtener beneficios de alguna financiación a su favor por parte de la compañía.
    • Los deudores que no pagan nunca, obligando al centro de contacto a llevar la situación a extremos no deseados como la coerción para que cumpla sus pagos.
  1. Morosos fortuitos que tienen intenciones de pagar, pero no pueden hacerlo.

En esta categoría entran todos los impagados que tienen la intención de saldar sus deudas, pero no tienen liquidez para llevarlo adelante. Si tuvieran los medios para cancelar sus pagos, lo harían sin dudarlo. Estos deudores terminan cumpliendo con sus deudas si el centro de contacto brinda facilidades para reintegrar los pagos contemplando nuevas fechas de vencimiento.

  1. Morosos desorganizados que pueden cumplir con sus pagos, pero no saben lo que tienen que pagar.

Estos deudores están en condiciones de cancelar sus pagos y no tienen la mala voluntad para no hacerlo, pero disponen de una mala administración. No saben lo que tienen que pagar al ser desorganizados.

  1. Morosos negligentes

En esta categoría aparecen los que no muestran intenciones ni siquiera de saber lo que adeudan con la compañía. No se preocupan en disponer de una buena gestión, a pesar de ser conscientes de ello. Optan por hacer cualquier otra cosa en lugar de cancelar sus deudas.

  1. Morosos circunstanciales que pueden cancelar sus deudas, pero no lo hacen porque hay un litigio.

Son los deudores que pausaron el pago desde su voluntad porque afirman que el producto o servicio brindado, tiene una falla no esperada. Este tipo de morosos son de buena fe y cancelarán la deuda cuando la compañía solucione el inconveniente.

El centro de contacto debe implementar estrategias que tengan en cuenta las diferentes categorías de los morosos para no equivocar los caminos y las decisiones, manteniendo el enfoque principal siempre en el cumplimiento de los pagos. La gestión de deudores resultará ordenada y precisa al encarar los problemas desde el punto de vista adecuado permitiendo hallar las soluciones necesarias para llevar adelante los reclamos correspondientes de los pagos.

Publicado en: , por la redacción de Luxor Technologies